Formosa enfrenta una grave crisis derivada de la basura descontrolada, un flagelo que ahoga a la ciudad y pone en peligro su futuro. El arrojo irresponsable de residuos en lugares indebidos se ha convertido en una problemática alarmante que exige medidas urgentes y una toma de conciencia colectiva.
La falta de educación ambiental y la ausencia de un control efectivo han propiciado este escenario caótico. Muchos ciudadanos desconocen las normativas existentes o simplemente las ignoran, arrojando su basura en cualquier lugar y a cualquier hora. Esta falta de compromiso colectivo pone en riesgo la calidad de vida de todos los habitantes y dificulta el desarrollo sostenible de la ciudad.