El pasado 24 de mayo, en el aniversario del nacimiento de Rodrigo Alejandro Bueno, conocido cariñosamente como “El Potro”, recordamos su legado y su impacto en la música de cuarteto. Este ícono argentino, cuya voz y carisma trascendieron fronteras, sigue vivo en los corazones de sus seguidores y en el ritmo de todos.


Los Primeros Relinchos de un Potro Destinado a Brillar
Hace 51 años, el 24 de mayo de 1973, nacía en la ciudad de Córdoba el cantante de cuarteto Rodrigo Bueno. Desde temprana edad, Rodrigo mostró una pasión innata por la música. Con apenas dos años, hizo su primera aparición en público en el programa "Fiesta de cuarteto" junto con el amigo de la familia, Juan Carlos "La Mona" Jiménez. A los cinco años, grabó un disco de canciones infantiles titulado "Disco Baby". Continuó colaborando con la banda Chébere y, a los doce, ya había dejado el colegio para probarse en la banda Manto Negro. Como un potro salvaje, Rodrigo galopó por los escenarios con una energía y pasión indomables, conquistando a todos a su paso.


Pisadas Firmes: La Dominación del Cuarteto por Rodrigo
Rodrigo decidió quedarse exclusivamente en el cuarteto, el género cordobés por excelencia, y firmó un controvertido contrato con Magenta Discos, la compañía con la que trabajó hasta el día de su muerte, publicando la mayoría de sus álbumes bajo dicho sello. Aunque la empresa le concedía apenas el uno por ciento por la venta de sus discos, la carrera del cordobés se disparó. Su primer lanzamiento, "Lo mejor del amor", se convirtió instantáneamente en un éxito en las radios de todo el país, especialmente en la Provincia y en la Ciudad de Buenos Aires.


A partir de allí, alcanzó la fama nacional y se ubicó en las pantallas de televisión al mismo nivel que otros artistas de culto, como en el living de Susana Giménez o la mesa de Mirtha Legrand. Su éxito y popularidad le valieron su primer premio ACE al Mejor Artista Musical. El siguiente álbum, "La leyenda continúa", llegó a ser disco de oro certificado por CAPIF, y continuó con "Cuarteteando".


Entre Relinchos y Aplausos: El Ascenso Imparable de Rodrigo Bueno
En 1999, Rodrigo lanzó "A 2000", un disco que fue certificado como cuádruple disco de platino y se convirtió en tema de una gira que comenzó en el Teatro Astral y finalizó al año siguiente en el Luna Park, donde ofreció trece conciertos consecutivos con las entradas agotadas. En la temporada veraniega del 2000, realizó una gira de 49 conciertos visitando gran parte de la costa argentina. En Mar del Plata llegó a tocar para casi 100 mil personas. En abril de ese año, también llenó trece veces el estadio cubierto Luna Park, lo que se convirtió en un récord para el recinto. A comienzos de junio, viajó a Cuba, donde se encontró con Diego Maradona, a quien le dedicó el tema "La mano de Dios".


El Precio del Éxito: Estrés y Adicciones en la Vida de un Ídolo
Con un calendario que incluía entre 25 a 30 shows por semana, el cantante comenzó a trabajar en exceso. Sus giras se volvieron demasiado exigentes, lo que perjudicó su desempeño en vivo. El estrés de su apretada agenda llevó a Rodrigo a beber en exceso. Además, tuvo disputas con Magenta Records, y el 10 de abril del 2000 anunció su retiro como una forma de protesta por su contrato. Aunque sin defraudar a sus fanáticos, anunció que terminaría sus conciertos programados, incluyendo una gira en Uruguay, Venezuela, Perú, Brasil, Chile, Puerto Rico y Miami, EE.UU. Su última actuación en directo estaba fijada para el 25 de diciembre de 2000 en el estadio de River Plate.


La Noche Trágica que Silenció al Potro
El 23 de junio de 2000, Rodrigo asistió a la grabación del programa "La Biblia y el Calefón". Tras la grabación, fue a cenar con su representante, músicos, su hijo Ramiro y la madre de este. Después, ofreció un recital en la discoteca Escándalo en La Plata, que fue grabado por el programa "El Rayo".

Al finalizar el concierto, decidió regresar a Buenos Aires en la madrugada del 24 de junio de 2000. En el viaje, Rodrigo, su exesposa Patricia Pacheco, su hijo Ramiro, Fernando Olmedo, el músico Jorge Moreno y el locutor Alberto Pereyra se vieron involucrados en un trágico accidente automovilístico en la Autopista Buenos Aires-La Plata. Rodrigo perdió el control de su camioneta, chocó contra una barrera y volcó. Sin llevar puesto el cinturón de seguridad, Rodrigo fue expulsado del vehículo, lo que le ocasionó la muerte. Fernando Olmedo también perdió la vida.


Hipótesis y Misterios: La Muerte que Dejó Interrogantes
Aún hoy persisten dudas sobre aquella fatídica noche y la investigación posterior, y muchos mantienen la sospecha de que Rodrigo fue asesinado deliberadamente. Su camioneta se cruzó con la de Alfredo Pesquera, un personaje relacionado con estafas. Varios interrogantes sobre el accidente y sus causas aún permanecen sin respuesta.


Un Legado Inmortal: El Potro Vive en Cada Nota y Baile
Rodrigo sigue siendo un faro en el firmamento musical. Su estilo, su pasión y su voz inigualable perduran. En cada rincón de Córdoba, su recuerdo se celebra con bailes y aplausos. El cuarteto vive en su honor, y su legado inspira a nuevas generaciones de artistas. Con sus trece recitales consecutivos a sala llena en el Luna Park, once álbumes grabados y un Premio ACE al mejor artista musical, Rodrigo dejó una huella imborrable en la música argentina.