¡Wow! No puedo contener mi emoción y alegría al haber tenido la increíble oportunidad de participar en el rodaje del cortometraje documental "La Escena Pospandemia". Como director de fotografía y montaje, formar parte de este proyecto ha sido realmente un sueño hecho realidad.

Desde el primer momento en que leí el guion, supe que estábamos ante algo especial. Explorar la influencia del expresionismo en la escena artística de Formosa durante el confinamiento por el COVID-19 me cautivó de inmediato. Sabía que este documental sería una oportunidad única para crear algo impactante y emocionante.

El set de rodaje fue una aventura llena de inspiración y creatividad. Trabajar con artistas tan talentosos como Marcela del Turco, Silvia Gabazza, Rocío Ruíz, Silvana Guanes y Roberto Túbarofue verdaderamente inspirador. Sus interpretaciones actorales y danzas transmitían una energía tan poderosa y auténtica que era imposible no sentirme completamente inmerso en el mundo del expresionismo.


Pero mi papel como Director de Fotografía y Montaje fue igualmente emocionante. Capturar la esencia del expresionismo en cada toma y crear una atmósfera visual única fue todo un reto. Trabajé en estrecha colaboración con el Director Iván Gamarra y el equipo técnico para asegurarnos de que cada encuadre y cada movimiento de cámara transmitieran la intensidad emocional de la historia.


La Casa Cultural "El Fuelle" se convirtió en nuestro escenario principal, y debo decir que fue un lugar mágico. Cada rincón de ese espacio único se convirtió en una fuente de inspiración para mí y para todo el equipo. Las luces, los colores y la escenografía se combinaron para crear un ambiente cinematográfico fascinante y hermoso.


El equipo técnico y profesional fue clave para lograr el resultado que todos estábamos buscando. Quiero mencionar especialmente a todo el equipo mágico como la compañera Dámaris Blasich, responsable de la Dirección de Arte, y Micaela Vásquez, encargada de la escenografía, quienes crearon un ambiente visualmente impactante y coherente con la temática del documental que queríamos expresar. No puedo olvidar mencionar a Rodrigo Campos,nuestro talentoso productor, quien trabajó incansablemente para asegurarse de que todo funcionara sin problemas y que cada detalle estuviera en su lugar.



Además, quiero destacar la interpretación del profesor de música y director de orquestas Roberto Túbaro, quien nos deleitó con dos temas increíbles en el violín: "Sur le fil" de Yann Tiersen y "Dem Schmerz sein Recht" de Alban Berg. Estas piezas musicales fueron una locura que explotaba mi cabeza durante las grabaciones. Junto con los colores de las luces, generaron un ambiente cinematográfico que nos sumergió por completo en un mundo teatral hermoso.


"La Escena Pospandemia" es más que un simple documental, es una obra de arte en sí misma. Cada uno de los actores, actrices y miembros del equipo técnico ha dejado su huella en esta producción, aportando su talento y dedicación.

Quiero expresar mi gratitud a Iván Gamarra, quien no solo dirigió este maravilloso corto cinematográfico, sino que también contribuyó con su talento en la escritura del guion. Su visión y dirección artística fueron fundamentales para lograr el resultado final que hoy podemos admirar.



En mi caso, como director de fotografía y montaje, mi objetivo fue capturar cada momento con precisión y sensibilidad, buscando transmitir la esencia del expresionismo en cada encuadre. Fue un desafío estimulante y enriquecedor que me permitió explorar nuevas formas de narración visual y experimentar con la luz y los colores para evocar diferentes emociones.


El trabajo de dirección de arte a cargo de Dámaris Blasich fue fundamental para recrear el ambiente del expresionismo en cada escena. Cada detalle cuidadosamente elegido contribuyó a la atmósfera única del documental, transportando al espectador a un mundo lleno de emociones y reflexiones.


La escenografía, a cargo de Micaela Vásquez, jugó un papel destacado en la creación de los espacios que sirvieron como telón de fondo para las interpretaciones y danzas. Su creatividad y habilidad para transformar los espacios en el escenarios fueron admirables.


Rodrigo Campos, nuestro productor, merece un reconocimiento especial por su dedicación y compromiso. Gracias a su arduo trabajo, pudimos llevar a cabo este proyecto de manera fluida y exitosa, asegurándonos de que cada detalle estuviera en su lugar.


El documental fue filmado en la Casa Cultural "El Fuelle", un lugar verdaderamente único que se convirtió en el corazón de nuestras grabaciones. Agradezco y de parte de todo el equipo  a Carolina Sosa, Gabriel Sosa, Walter González y Lola Greatt por abrirnos las puertas de este espacio cultural y permitirnos explorar su belleza y encanto en cada toma.


También quiero destacar el apoyo de la Profesora Nilda Alvarenga, quien aportó su conocimiento y perspectiva en el ámbito del arte contemporáneo, la industria y las políticas culturales. Su participación en el documental enriqueció aún más nuestro trabajo, brindando un contexto valioso a la historia que contamos.


El rodaje de "La Escena Pospandemia" ha sido una experiencia emocionante y gratificante. Cada persona involucrada en este proyecto, desde los actores y actrices hasta el equipo técnico, ha dejado una marca indeleble en mi carrera como periodista y realizador de contenido audiovisual.



En cada entrevista y conversación con los artistas, pude percibir y sentir las emociones que atravesaron durante y después del período de la pandemia. Fue una época complicada tanto a nivel de salud como socioeconómico, donde la incertidumbre y el miedo se entrelazaban con la esperanza y la resiliencia.


Llantos, nostalgias y heridas sin sanar se manifestaron en las historias personales y artísticas de cada artista. Pero también encontré risas, alegrías y un profundo sentido de conexión y pertenencia. Estos sentimientos entrelazados fueron el motor que impulsó a los artistas a expresarse a través de sus creaciones y a encontrar consuelo y esperanza en la belleza del arte.


"La Escena Pospandemia" no solo es un reflejo del impacto de la pandemia en la escena artística de Formosa, sino también un testimonio de la fortaleza y la capacidad del arte para sanar 

y trascender. A través de las entrevistas y el trabajo en equipo, pudimos capturar momentos auténticos y conmovedores que revelaron la complejidad de las experiencias vividas.



Espero que este documental pueda transmitir al público la gama completa de emociones que encontramos durante las grabaciones. Que puedan sumergirse en los altibajos de la vida durante y después del COVID-19, y apreciar cómo el arte puede ser un faro de esperanza y una forma de procesar y sanar las heridas.