LA IMAGEN ES SOLO A MODO ILUSTRATIVO

En el ámbito laboral, un lugar en el cual se supone que las personas deben sentirse seguras, realizadas y respetadas, lamentablemente existe una realidad sombría que debe ser enfrentada de manera contundente. Nos referimos al abuso y la violencia laboral, un fenómeno que deja profundas secuelas tanto a nivel personal como en el ámbito familiar de los trabajadores afectados.

La violencia laboral adopta diversas formas: desde el trato agresivo por parte de los superiores hacia sus subordinados, hasta el acoso moral y la manipulación sistemática. Estas prácticas tóxicas generan un clima laboral hostil que afecta directamente a quienes lo padecen. Los trabajadores sometidos a esta violencia ven mermada su autoestima y confianza en sí mismos, sufriendo consecuencias devastadoras en su bienestar físico y mental.

En Argentina, contamos con un marco legal que busca proteger a los trabajadores de la violencia laboral. La Ley de Protección contra la Violencia Laboral (Ley Nº 26.485) establece el derecho de toda persona a trabajar en un ambiente libre de violencia, definiendo y sancionando diferentes formas de violencia laboral, incluyendo el acoso laboral y el mobbing. Asimismo, la Ley de Contrato de Trabajo (Ley Nº 20.744) establece los derechos y deberes de los empleadores y empleados, incluyendo la garantía de condiciones de trabajo seguras y saludables.

LA IMAGEN ES SOLO A MODO ILUSTRATIVO

Sin embargo, para combatir eficazmente la violencia laboral, es necesario asegurar que estas leyes se cumplan y fortalezcan. Los empleadores deben ser conscientes de su responsabilidad de crear y mantener un entorno laboral seguro, donde se respeten los derechos y la dignidad de los trabajadores. Además, se requiere una mayor capacitación y sensibilización tanto para los empleadores como para los propios trabajadores, en relación a los riesgos y las consecuencias de la violencia laboral.

La violencia laboral también tiene un impacto significativo en la salud mental de los trabajadores. La Ley de Salud Mental (Ley Nº 26.657) busca garantizar los derechos de las personas en relación a su salud mental, promoviendo la prevención, asistencia, rehabilitación e inclusión de aquellos afectados por problemas de salud mental. Esta ley subraya la importancia de abordar el impacto psicológico de la violencia laboral y la necesidad de brindar un adecuado apoyo a las víctimas.

En mi experiencia personal como parte del sistema laboral, he sido testigo y víctima de la violencia y maltrato en el ámbito laboral. He sufrido amenazas, abuso verbal y psicológico, y persecución por parte de superiores jerárquicos, lo cual ha tenido un impacto devastador en mi salud mental y física.

Es complicado enfrentar esta situación, especialmente cuando el empleador no sabe liderar y manejar adecuadamente un equipo de trabajo. Existe una diferencia significativa entre ser un líder y simplemente ser un jefe/a. Ser líder implica tener la formación y competencias necesarias para gestionar relaciones sociales y profesionales de manera respetuosa y equitativa.

En momentos como estos, mantener la indiferencia no es una opción. Es crucial que tanto los trabajadores como los empleadores conozcan sus derechos y obligaciones en el ámbito laboral. Es necesario que se promueva una cultura organizacional basada en el respeto, la igualdad y el cuidado de la salud mental de los empleados.

LA IMAGEN ES SOLO A MODO ILUSTRATIVO

La violencia laboral no debe ser tolerada ni normalizada en ninguna circunstancia. Es hora de alzar la voz y exigir un cambio real y efectivo en nuestros entornos laborales. Los empleadores deben ser conscientes de su responsabilidad social y crear un ambiente laboral saludable y productivo, donde prime el bienestar integral de los trabajadores.

Como sociedad, debemos unirnos en un frente común para erradicar esta problemática. Es necesario fortalecer la aplicación de las leyes existentes, promover políticas y programas de prevención y apoyo, y brindar recursos para proteger la salud mental de los trabajadores.
No podemos permitir que la violencia y el maltrato sigan afectando la vida de los trabajadores. Exijamos el respeto y dignidad que merecemos en nuestros lugares de trabajo y trabajemos unidos para construir una sociedad laboral más justa, equitativa y saludable.


Contáctate:
𝐋i𝐧𝐞𝐚 𝐍𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐀𝐛𝐮𝐬𝐨 𝐲 𝐥𝐚 𝐕𝐢𝐨𝐥𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐋𝐚𝐛𝐨𝐫𝐚𝐥: 𝐌𝐢𝐧𝐢𝐬𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐓𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐨, 𝐄𝐦𝐩𝐥𝐞𝐨 𝐲 𝐒𝐞𝐠𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐒𝐨𝐜𝐢𝐚𝐥 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐍𝐚𝐜𝐢ó𝐧 (𝟎𝟏𝟏) 𝟒𝟑𝟏𝟎-𝟓𝟓𝟐𝟓 / 𝐋𝐥𝐚𝐦a 𝐚𝐥 𝟎-𝟖𝟎𝟎-𝟔𝟔𝟔-𝟒𝟏𝟎𝟎 𝐨 𝐞𝐧𝐯𝐢a 𝐮𝐧 𝐦𝐚𝐢𝐥 𝐚 𝐯𝐢𝐨𝐥𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚𝐥𝐚𝐛𝐨𝐫𝐚𝐥@𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐨.𝐠𝐨𝐛.𝐚𝐫
𝐋𝐥𝐚𝐦a 𝐚 𝐥𝐚 𝐋i𝐧𝐞𝐚 𝟏𝟒𝟒 / 𝐁𝐫𝐢𝐧𝐝𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐚𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐨́𝐧, 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐲 𝐚𝐬𝐞𝐬𝐨𝐫𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐚 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫𝐞𝐬 𝐲 𝐋𝐆𝐁𝐓𝐈+ 𝐞𝐧 𝐬𝐢𝐭𝐮𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐯𝐢𝐨𝐥𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐠𝐞́𝐧𝐞𝐫𝐨.